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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Entrevista a Fátima Chamadoira


           Entrevistar a Fátima es algo que sinceramente me llena de felicidad. Bien es cierto que la conocí por casualidad y gracias a Luis Anguita Juega. A quien le pedí que me hiciera el favor de decirme, si conocía de algún escritor/a, a quien poder entrevistar. Al principio la noté tan profesional y seria, (cuando me puse en contacto con ella) que no estaba segura. Pero por circunstancias de la vida y hablando con ella, me di cuenta de que es una de las personas más especiales que he podido entrevistar. No tengo la suerte de haberla conocido en persona. Pero sin ánimo de ofender a ninguno de los entrevistados anteriormente, Fátima, es mi debilidad.  

          Tuve el honor de hacer el booktrailer de su novela "Sin el permiso de Dios" y desde entonces, la novela  es en cierta medida parte de mí. (Ésta sensación tal vez sólo la comparta quien haya realizado un booktrailer a un escritor) Evidentemente no nació de mí; de esos momentos en los que Fátima en esa "soledad" buscada, fue escribiendo palabra a palabra hasta llegar a crear una historia, que os acariciará el alma. 

          Cuando tuve el ejemplar de su novela y os aseguro que con muy pocas novelas me ha sucedido, no pude evitar abrazar el libro, ¿por qué?, no lo sé. Pero os invito a que compréis la novela y tal vez entre todos me ayudéis a saber porque siento la necesidad de abrazar el libro.         

           A día de hoy no he tenido tiempo para leerla la novela, mentiría si digo lo contrario, pero si ya me sucede esto sin leerla, ¿qué sentiré cuando la lea? Sé que ese día llegará y cuando lea el libro, tendrá que ser sentada en la playa, para que mis lágrimas se confundan con el mar.  

          Os dejo con una de las entrevistas, más sinceras y con los mejores consejos que anteriormente, no había leído. 

Con cariño
          Eva
 
 

Cuando te conocí, hubo algo que me llamó la atención y fue el título de tu novela "Sin el permiso de Dios". ¿Por qué ese título tan especial y llamativo? 

A decir verdad “Sin el permiso de Dios” era un título provisional. Al principio no me convencía, pero lo escogí por una escena que tiene lugar en la novela, un hecho considerado “contranatura”. Además aglutinaba otras resonancias. El personaje principal es un escritor fracasado, que considera el talento como un don divino, (“multi sunt vocati, pauci vero electi”), una gracia que a él no le es concedida. Me sucede a menudo que a los lectores les divierte la irreverencia del título, me dicen, ¡qué bien!, celebrando una suerte de ateísmo, o anticlericalismo, pero es una idea engañosa.   

¿Cual es el error más grave de un escritor a la hora de presentar su novela? 

Yo diría que adoptar la actitud de quien merecería el premio Nobel. Es una profesión en la que sobra egolatría, arrogancia y pedantería. Además evitaría hacerme el gracioso. He leído notas biográficas que me provocaban vergüenza ajena. Sobre todo, seriedad.                   

Yo tengo un libro favorito que me hizo darme cuenta que era "codependiente" que te aconsejo que leas, es de Isabel Sartorius. A mi me vino estupendamente para darme cuenta, de muchas cosas. ¿Qué libro ha sido una medicina para ti? 

Un libro medicinal para mí sería “Anxiety”, de Donald W. Goodwin. Lo tengo en la cabecera de la cama y recurro a él con mucha más frecuencia de lo que sería deseable. Trata con maestría y hasta con humor una cuestión de salud bastante seria. 

¿Qué es lo que te empuja a escribir? ¿Tal vez porque es un manera de gritar y expulsar lo que hay dentro de ti?   

Quizá esta sea la pregunta más difícil de todas las que pueden hacérsele a un escritor. Este oficio nuestro, ¿qué es?, ¿locura?, ¿enfermedad?, ¿arte?, ¿trabajo? Yo escribo desde que puedo recordar. Camino por la calle y escribo, me encierro en casa y escribo, me reúno con amigos y escribo, me duermo y sigo escribiendo. Esta manía de inventar historias, de recrear el mundo, de transformarlo sin que deje de ser lo que más esencialmente es, responde a un mandato, a una pulsión más fuerte que uno mismo. Escribo porque no podría no hacerlo.   

Quiero que por favor nos des unos consejos a todos los que nos leen, a todo el Staff de La Revista de Todos y en especial a esta "chica intuitiva" que no va a parar hasta tener un libro publicado. 

Consejo número uno: ten confianza en ti mismo, sigue tu instinto y defiende tu trabajo. Lo que tienes de diferente, de “especial”, es lo que hará que llegues a ocupar tu espacio. Consejo número dos: escoge bien a las personas que revisan tu obra y opinan sobre ella. Hay demasiada gente dispuesta a decirte cómo, cuándo, dónde. Yo nunca entrego mis borradores a la curiosidad ajena. Ese contacto me parece letal. Puede desequilibrarte, hacerte perder pié. Consejo numero tres: trabaja despacio y concienzudamente. Una vez que el trabajo esté concluido, concédele reposo y vuelve a revisarlo después. Entonces, y sólo entonces, busca un editor. Consejo número cuatro, y este no es mío: busca y busca sin desmayo. Si eres bueno, existe un editor que te está buscando desesperadamente.  

¿Fue Ediciones Carena la primera editorial en confiar en ti, o mandaste el borrador de tu novela a otra editorial? 

Ediciones Carena no fue la primera, ni mucho menos. Verás. Yo cometí muchos errores. No conocía el mundillo editorial y no sabía moverme por él con agilidad. Enviaba el manuscrito completo y hasta un USB con versión informatizada. Aunque cada casa editora tiene su política, lo que suele hacerse, en general, es enviar lo que se llama “una propuesta de publicación”. Les ofreces un resumen de tu historia y una muestra de tu trabajo, un par de capítulos, o tres, si no son largos. Nada más. Te presentas con un breve currículum y esperas una respuesta. Las editoriales tienen comités de lectura y esa autoridad asusta bastante. Tardan mucho en contestar, tres meses como mínimo y hasta un año. Algunas todavía hoy no me han contestado. Las negativas te llegan en forma de correo electrónico o correo ordinario. A mí me llegaron unas cuantas. Es duro y hasta humillante, y no voy a negar que hay días en los que se pierde la confianza en uno mismo. Pero en mi caso, justo cuando empezaba a creer que mi trabajo no vería la luz, me llamaron de Carena. Fue toda una sorpresa.

¿Qué tiene tu novela "Sin el permiso de Dios", que pueda hacer que me atrape? 

Creo que la novela tiene que defenderse ella sola, porque ya no me pertenece. Pero sí te diré que pretendí, desde el primer momento, diseccionar el fracaso de un hombre en una forma que resultara sutil y desgarradora. Me interesan los perdedores. Quería mostrar lo fácil que es llegar al último cuarto de una vida, mirar a tu alrededor y sentir que no tienes nada, que no eres nada, que no has hecho nada. El tiempo nos da alcance a todos. Si no aceptas que la vida es imperfecta y te lanzas, te puedes convertir en un fantasma habitando el teatro de la ópera detrás de una máscara. Así es mi personaje. Si te interesa esa cuestión, pues entonces te recomiendo la novela. Después, claro está, juzgarás mi pericia como escritor. Además “Sin el permiso de Dios” tiene otros personajes y creo que da respiro a ratos. Pero, esencialmente, es la radiografía de tres perdedores, cada uno por razones diferentes, relatado en primera persona por el único superviviente. 

¿Qué es un escritor para ti?, ¿el qué se puede sentar en sus libros publicados o aquel que escribe sentimientos y no sólo palabras comerciales que se vendan? 

Yo, que además de escribir también leo, le pido a un escritor que tenga “oficio”. Si lo tiene, puede contarme lo que quiera. Porque a un libro le sigue otro libro, y a ese libro otro más. Hay actitudes en los lectores que no acabo de entender, porque se autolimitan diciendo que no quieren leer cosas tristes, o sobre tales o cuales temas. Si es bueno, es bueno y hay que disfrutarlo. Hay obras maestras que tuvieron mucho éxito al ser publicadas, como Lolita, de Vladimir Nabokov, pero hay otros éxitos no avalados por la calidad. Podríamos poner ejemplos muy recientes, aunque los autores más afortunados tampoco sabían qué iba a pasar con sus obras. El público es así: decide e impone su tiranía. Hasta qué punto actúa libremente no lo sabemos. El mimetismo social, leer lo que lee el vecino, funciona como una maquinaria de mucha potencia. Yo no plantearía la cuestión contraponiendo calidad versus éxito fácil, porque hay de todo, pero sí diría que nunca aplicaría una “fórmula” para gozar del favor de un público masivo. Ni siquiera sé si existe. Escribe sólo lo que quieras escribir. Y a ver qué pasa.   

¿Qué te parece La Revista de Todos?, como lectora aunque solamente hayas entrado en el blog una vez, ¿qué le falta? ¿En qué puedo trabajar para mejorarla? 

Tengo que revisarla con más detenimiento y detalle, pero he visto entrevistas interesantes, colaboraciones. Que exista ya me parece un milagro, porque exige un trabajo impresionante y después hay que pelearse la difusión. Sí me parecería interesante hacer un poco de crítica literaria más o menos seria y reseñar, porque las revistas especializadas se ocupan todas de los mismos libros. Algunos son buenos, qué duda cabe, pero otros ocupan todo el espacio y acaban muriendo enseguida. Hay trabajos interesantísimos que pasan desapercibidos para el gran público. Se publica tanto, que no es posible abarcar todo ese flujo. Si La Revista de Todos hiciera ese esfuerzo, estaría muy bien. Sería como el cine independiente, o algo así.  

Esta pregunta ya es clásica y se la haré a todo aquel escritor, que pueda y quiera darme una entrevista. (Salvo que, según la persona cambiaré las palabras) Te voy a hacer un regalo que consta de 5 palabras y con ellas, si me lo permites, te quiero poner un reto, ¿aceptas?, en 5 líneas tienes que hacer con las palabras un microrrelato 

Las palabras son: Eva, Fátima, sinceridad, amistad y lágrimas 

Me lo pones muy difícil, porque las palabras me vienen impuestas y un escritor siempre las elige libremente, pero lo voy a intentar. Ahí va:

 
“Al verla llegar, Fátima no pudo evitar pensar en una joven Eva al desnudo. Caminaba ligeramente escorada hacia la derecha, la cabeza gacha, moviendo el brazo izquierdo como un remo que apenas rozara el agua. La sinceridad con la que le hablara la primera vez, acabó estallando en un tumulto de sonrisas y amargas lágrimas. Ahora que volvían a encontrarse, sabía que iban a sellar su amistad para siempre.”
 
 
Entrevista realiza por:
Eva María Maisanava Trobo

6 comentarios:

  1. No cabe duda de que Fátima es una mujer muy interesante, con una personalidad que atrapa. Todavía no he leído "Sin el permiso de Dios", pero espero hacerlo pronto. Seguro que me va a encantar. Felicidades a las dos por esta entrevista!

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  2. Es leer y sentir sentimientos, la humanidad inmensa de Fátima, descubrir que se te hace corta la entrevista. Gracias Fátima por tu sensibilidad y la sinceridad de tus respuestas.

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  3. Sin comentarios, me ha dejado muda, porque la entrevista es buenísima y de verdad que no sé ni que decir.

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  4. Cuánto se echa de menos, cuando lees por ahí una entrevista a un escritor o actor o músico o cualquiera de esos que se autodenominan petulantemente "artistas", una calidad profesional como la de Fátima. Da la impresión, cuando lees la entrevista a Fátima, que se la estuvieran haciendo a uno de los grandes, un Nabokov, por usar su mismo ejemplo.

    Sin entrar en lo personal, tiene arte y oficio, de eso no cabe la menor duda.

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  5. Todavía no la he leído, pero para los que somos novatos siempre es bueno tener un ejemplo a seguir. Gracias Fatima por tus palabras.

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  6. Ya me muero de ganas de leer el libro. La entrevista es muy buena y Fátima nos ha dado mucho por tu intermedio. Es una entrevista generosa por ambas partes. Pone sobre el tapete sus experiencias y de pronto una se encuentra consigo misma a través de sus palabras. Gracias a ambas. Eres muy buena periodista.

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